Científicos holandeses han descubierto en los folículos pilosos de los ratones la célula madre más primitiva de la piel, capaz de generar células de las tres distintas capas de la epidermis, lo que da nueva esperanza para el tratamiento de heridas y quemaduras.
El profesor Hugo Snippert y sus colegas del Instituto Hubrecht (Utrecht, Holanda) afirman que un grupo de células madre que expresan el gen Lgr6 y se hallan en el folículo piloso, la cavidad de la que brota el pelo, son las células troncales primitivas de la piel.
"Debería ser posible utilizar estas células madre para ayudar a curar heridas o en trasplantes de piel, por ejemplo en víctimas de quemaduras", señalan