Por tercer año consecutivo los resultados de la empresa automovilística Ford vuelven estar escritos en tinta roja.
Durante el 2008 el fabricante estadounidense perdió un tortal de B/ 14 .571 millones una cifra superior a la que registraron en el 2007 cuando las perdidas fueron de 2,723 millones de dólares.
Según informes presentados por la misma fabricante las perdidas durante el último trimestre alcanzaron la suma de 5.875 millones frente a los 2.800 millones de pérdidas del mismo periodo del 2007.
Sin embargo y pese a la crisis financiera el presidente y consejero delegado de Ford, Alan Mulally, envió un mensaje de cauto optimismo mostrándose convencido de la viabilidad futura de la empresa.
Mulally confía en que Ford saldrá de la crisis y que por el momento no necesitan un préstamo del Gobierno de Estados Unidos, a menos que ocurra un bajón económico aún más profundo o un evento significativo en el sector.
La situación de Ford contrasta con la de sus dos rivales estadounidenses, General Motors y Chrysler, que se han visto obligados a solicitar 17.400 millones de dólares en préstamos a Washington para poder mantener sus operaciones en marcha durante los próximos meses.
La empresa espera que para el 2011 pueda salir de las pérdidas e incluso ganar algo de dinero.
Para ello, anunció que se "reestructurará de forma agresiva para ser rentable con los actuales niveles de demanda" en un año 2009 en el que calcula que las ventas mundiales de vehículos caerán un 10%.