"Por supuesto, era antinatural. Para mí era evidente que en el mundo actual es imposible retener a un pueblo y retenido no puede estar", señala Putin en el documental "Muro" que ofreció ayer el canal de televisión ruso "NTV".
Putin recuerda la sensación de "irrealidad" que para él tenía tanto el muro como la división de Alemania cuando estuvo destinado en Dresde como funcionario de los servicios secretos soviéticos (KGB).
"Ocurrió lo que tenía que ocurrir: la división de Alemania no tenía ningún futuro. Desde el punto de vista histórico, no tenía ninguna perspectiva. Estaba claro desde el principio que no había que haber hecho eso (crear dos Alemanias)", afirma.
El ex presidente ruso subraya que la Gran Muralla china se ha conservado durante cientos de años y aún se puede ver desde el espacio "porque se construyó para defender al pueblo", mientras que el muro de Berlín "dividía al pueblo", por eso duró apenas 28 años.
Los alemanes orientales "vivían como si no ocurriera nada. Vivían en otro mundo. La República Democrática Alemana era como un vestigio de la URSS. Era una sociedad dura", recuerda.
"Mi primera sensación fue de inquietud por esa gente (...), se podían sentir los procesos de cambio en la sociedad. Pero los líderes se oponían a cualquier cambio", comenta.
Putin considera que los berlineses y alemanes "fueron rehenes de la lucha entre dos potencias (URSS y EE.UU.) y las fuerzas ocupantes, al este y el oeste".