El presidente de México, Vicente Fox, negó que esté intentando abortar las aspiraciones políticas del alcalde de la capital mexicana, Andrés Manuel López Obrador, y que azuce a sus correligionarios para que apoyen el desafuero de este último.
"Rechazo totalmente todas las imputaciones de complot, de que hay interés en detener al jefe de Gobierno del Distrito Federal o las acciones de su gobierno", dijo el presidente en una entrevista publicada ayer por el diario "El Universal".
Las relaciones entre Fox, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), y el alcalde, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) y primero en las encuestas para las elecciones presidenciales de 2006, se han tensado en los últimos meses.
En tanto, el alcalde capitalino, se mantiene como favorito para suceder a Fox en las elecciones del 2006, pese a escándalos de corrupción y a que enfrenta un juicio de desafuero.
Según un sondeo, del diario Reforma, un 31% de los entrevistados votaría por él.
El tercer contingente fue enviado pese a las supuestas amenazas de grupos islámicos de realizar acciones terroristas en este país centroamericano, divulgadas hace tres semanas en Internet.
El ministerio de la Defensa informó en un comunicado que 80 soldados, del Batallón Cuscatlán, partieron la noche del domingo.