El presidente del Senado, Franco Marini, presentó al Jefe del Estado, Giorgio Napolitano, su renuncia al mandato de formar Gobierno al no haber encontrado consenso entre las fuerzas políticas para cambiar la ley electoral.
Ahora Napolitano tendrá que decidir si disolver las Cámaras y convocar elecciones anticipadas (la legislatura terminaba 2011), que parece lo más probable, o intentar una nueva mediación con los partidos políticos.
Según los medios de comunicación italianos, Napolitano no tiene otra opción, debido a la manifestada división de los políticos, de convocar elecciones, que probablemente adelanta se celebrarán el 6 o el 13 de abril.
Marini explicó que, a pesar de que la mayor parte de las fuerzas políticas con las que se ha entrevistado se mostraban partidarias de cambiar la ley electoral, no existe "una significativa mayoría sobre cómo puede ser el nuevo sistema de voto que adoptar".
Y añadió que "con pesar" tenía que comunicar la "imposibilidad" de formar un Gobierno para reformar el sistema electoral".
El pasado 30 de enero, Napolitano encargó a Marini que "explorase" si los partidos estaban dispuestos a apoyar un Gobierno transitorio.