Una vital reunión para superar la crisis social que vive Bolivia fracasó ayer entre un representante del nuevo presidente Eduardo Rodríguez y las combativas juntas vecinales de El Alto, que ratificaron el paro cívico y los bloqueos a partir de mañana, informó Roque Romero, dirigente de la Central Obrera regional.
Romero dijo que no han obtenido "ninguna respuesta" a sus reclamos del representante de Rodríguez, Iván Avilés.
"En consecuencia decidimos suspender todo y ratificar las movilizaciones previstas para la semana próxima: mantener el paro cívico con bloqueos y vigilias por la nacionalización e industrialización de los hidrocarburos", dijo.
Las organizaciones de esa ciudad dormitorio de 800, 000 habitantes establecieron una tregua por este fin de semana para permitir el reabastecimiento a las castigadas poblaciones de La Paz y El Alto, que sufrieron un agudo desabastecimiento de casi tres semanas por los bloqueos.
Dijo que estas medidas fueron adoptadas por una reunión ampliada de las entidades que están encabezando las protestas.