Copenhague
Los "asientos del amor", instalados desde hace una semana en un centenar de autobuses urbanos de Copenhague por la compañía de transportes británica Arriva para favorecer el flirteo, han generado escasa atención en los viajeros.
Medios locales recogen estos días testimonios de viajeros que califican la iniciativa de extraña o incluso de ridícula, y señalan que lo habitual es que nadie se siente en ellos durante el viaje.
Así el diario "Jyllands-Posten", uno de los de más tirada en este país escandinavo, habla de "fracaso amoroso en el autobús", y considera que la reacción general ha sido muy negativa.
La compañía, que mantendrá esta iniciativa en período de prueba hasta el próximo día 17, ofrece una visión distinta y señala que se ha convertido en "popular".
"Por lo que nos cuentan los conductores y lo que hemos oído, la reacción ha sido buena. La gente se lo ha tomado con buen humor", explicó Marianne Frch, encargada de negocios de la filial de Arriva.
Los "asientos del amor", dos en cada autobús y marcados con fundas rojas para el reposacabezas y el asiento, funcionan en cinco de las líneas de Arriva en la capital danesa, lo que viene a representar aproximadamente un 4% del total de la flota de autobuses urbanos del área metropolitana de Copenhague.