LA SECRETARIA de Estado Condoleezza Rice llegó a Israel después que sus gestiones en el Líbano para terminar con el conflicto de Medio Oriente parecieron fracasar, al rechazar el presidente del parlamento libanés las propuestas que ella le presentó.
La funcionaria estadounidense se reunió en Beirut con el presidente del parlamento, Nabi Berri, pero las consultas fueron infructuosas debido a que "Rice insistió en un paquete global para poner fin a la violencia"", dijo una fuente allegada al líder parlamentario.
La reunión de Rice con el primer ministro Fuad Siniora al parecer también fue tensa.
Siniora dijo a Rice que la ofensiva israelí "nos va hacer retroceder 50 años"" y pidió "un cese del fuego pronto"", según una declaración del gobierno libanés.
El paquete incluía un cese del fuego simultáneo con el emplazamiento de las fuerzas del ejército libanés y de una misión internacional en el sur del Líbano, y la retirada de las armas de Hizbulá de una zona de protección que abarca unos 30 kilómetros desde la frontera israelí.
Berri propuso en cambio un plan de dos etapas: Primero el cese de fuego y negociaciones para un intercambio de prisioneros, luego un diálogo interlibanés para encontrar una solución a la situación en el sur de ese país, dijo la fuente.
La secretaria de Estado de EE.UU, Condoleezza Rice, y la ministra israelí de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, insistieron en que es prioritario, para solucionar el conflicto del Líbano, aplicar la resolución de la ONU que pide el desarme y retirada de Hizbulá de la frontera con Israel.
Rice afirmó que "la paz sólo podrá ser duradera en Oriente Medio" si la región se torna democrática y no violenta.
La ONU hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para que aporte unos $150 millones que cubrirán las necesidades más acuciantes de los libaneses en los próximos tres meses.
Se pretende satisfacer las necesidades de 800, 000 personas que, se han visto forzadas a huir o a desplazarse ante la violencia de los combates entre Israel y Hizbulá.
Al menos 384 personas han muerto en el Líbano, incluyendo 20 soldados y 11 combatientes de Hizbulá, de acuerdo con funcionarios de seguridad. Al menos 600, 000 libaneses han huido de sus viviendas, según la Organización Mundial de la Salud.
El Ministerio de Finanzas del Líbano estima que los desplazados son 750, 000, el 20% de la población.
Fracasan negociaciones para terminar conflicto
La ONU critica a Hizbulá por tomar como objetivo de sus ataques a la población civil de Israel.