El gobierno francés ordenó a los fiscales de justicia de todo el país aplicar mano dura contra los discursos de odio, antisemitismo y las apologías al terrorismo, y anunció que iba a enviar un portaviones al Oriente Medio para colaborar más estrechamente con la coalición internacional que combate al grupo extremista Estado islámico.
Las autoridades dijeron que 54 personas fueron detenidas por defender o glorificar el terrorismo desde los atentados en París que dejaron 17 muertos la semana pasada.
Mientras tanto, el más reciente y desafiante número del semanario Charlie Hebdo se agotó a primera hora de la mañana en la capital francesa, e incluso hubo forcejeos entre los clientes de los quioscos para poder tener una copia de la publicación satírica que lleva al profeta Mahoma en portada.
El presidente François Hollande dijo que la situación ``justifica la presencia de nuestro portaviones''. Uno de los agresores en los ataques expresó su lealtad al Estado Islámico.
Francia ya ha estado lanzando ataques aéreos contra el grupo extremista en Irak. Hollande habló a bordo del portaviones Charles de Gaulle.
Desde los ataques, Francia ha desplegado 10,000 soldados y 120,000 miembros de las fuerzas de seguridad en el país para proteger lugares como escuelas judías y sinagogas, mezquitas y terminales de viajes.
Como muchos países europeos, Francia tiene fuertes leyes contra los discursos de odio y en especial el antisemitismo debido al Holocausto. En un mensaje distribuido a todos los fiscales y jueces, el Ministerio de Justicia expuso las bases legales para procesar a aquellos que defiendan los ataques terroristas en París, así como a aquellos responsables de actos o palabras racistas o antisemitas.