Francia hizo un despliegue de su gran poderío militar ayer con el objeto de aplacar un estallido de violencia contra sus ciudadanos en Costa de Marfil, el orgullo de su otrora imperio de Africa Occidental, emplazando tropas, vehículos armados y helicópteros contra multitudes enardecidas.
En el segundo día de violencia que podría alterar las relaciones bilaterales, las fuerzas francesas asumieron el control estratégico de Abiyán, capturando aeropuertos y colocando naves artilladas para vigilar los puentes de la principal ciudad y capital comercial del país.
El caos comenzó el sábado cuando aviones de Costa de Marfil lanzaron un sorpresivo ataque en que murieron nueve soldados de las fuerzas de paz francesas y un socorrista estadounidense, una acción que posteriormente el país africano calificó como un error.
Por otro lado, el proyecto de resolución sobre Costa de Marfil propuesto por Francia al Consejo de Seguridad prevé un embargo de armas, además congelar bienes.