La imagen de la virgen de Aparecida, santa patrona de Brasil, aparece en calcomanías, en los negocios y en las cadenas de oro que lucen las mujeres de este inmenso país. Hay réplicas de la pequeña estatua de arcilla en las mansiones más suntuosas y en las casuchas más humildes.
El papa Francisco, el primer pontífice de las Américas, viajará hoy a esta región agrícola de plantaciones de caña de azúcar para visitar la gigantesca basílica donde se encuentra esta especie de virgen María brasileña. Y donde la Policía encontró un explosivo de fabricación casera en un baño público cercano a la basílica en el primer día de la visita del papa.
El Vaticano dijo que el papa argentino insistió personalmente en agregar esta visita a su agenda, la cual será seguida de cerca por millones de católicos que veneran a Aparecida en todo el mundo. “Su rostro es el rostro del pueblo brasileño”, afirmó el padre José Arnaldo Juliano dos Santos, de São Paulo.