El mar tiene un nuevo monstruo, una serpiente de 200 metros de largo a la que los científicos han llamado Anaconda y que está hecha de goma. Su propósito es convertir la fuerza de las olas en electricidad, y de momento sólo existe en forma de prototipo.
Hace años que la ciencia intenta sacar provecho de la energía maremotriz, producto de las olas y de las mareas. Las olas son producidas por el viento: cuanto más fuerte es éste y mayor la distancia que recorre, mayores son las olas y más la energía transportan.
Con base en estos conocimientos y otros más complejos del campo de la hidrodinámica, la empresa británica Checkmate Seaenergy Ltd. ha desarrollado un prototipo de Anaconda, un tubo de goma que nada en la superficie del mar sujeto a un poste clavado en lecho del mar.