Al menos siete personas murieron ayer durante los enfrentamientos entre manifestantes antigubernamentales y soldados tailandeses, a medida que estrechaban el cerco a los miles de camisas rojas que se atrincheran en el centro de Bangkok.
Además de las siete víctimas mortales, 90 resultaron heridas durante la jornada de violencia, que arrancó la noche anterior con esporádicos choques entre soldados y los llamados camisas rojas.
Un manifestante murió de un balazo cuando las tropas dispararon sobre los camisas rojas que habían levantado una barricada.