Las fuerzas británicas iniciaron ayer oficialmente su retirada de Irak, operación que se completará a partir del 31 de mayo cuando el grueso del contingente militar del Reino Unido en Basora (sur del país) comience la vuelta a casa.
El inicio de la retirada lo marcará la ceremonia en la que el general británico a cargo de la presencia militar en la zona, Andy Salmon, entregará el control a un general estadounidense, Michael Oates, que dirigirá a partir de ahora una división multinacional.
En declaraciones a la cadena pública BBC, el general Salmon se declaró satisfecho por la tarea desarrollada por las tropas británicas desde la invasión de Irak en marzo de 2003.
"Hemos ayudado a conseguir una situación de seguridad, hemos establecido las condiciones para un desarrollo social y económico, y creo que podemos irnos con la cabeza alta", declaró el militar.
El Reino Unido tiene un contingente de 4.100 soldados en el sur de Irak.