El Gobierno de EE.UU. dijo que las fugas detectadas cerca del pozo averiado en el Golfo de México, así como la identificada en la campana de contención que lo mantiene sellado, no representan una amenaza en estos momentos.
El almirante Thad Allen, responsable de la respuesta del Gobierno al derrame, descartó que una de las fugas, situada a tres kilómetros de la cabeza del pozo Macondo, tenga que ver con el manantial.
La multinacional petrolera BP, responsable del derrame, apuntó en la misma dirección y señaló que la fuga obedece a motivos naturales y no procede del manantial sellado desde el jueves mediante una enorme campana de contención que actúa como un tapón.
Allen se refirió a otras dos fugas, aunque dijo que ninguna representa una "amenaza".