Hechos
- Visita
- Mañana el primer ministro Shinzo Abe visita por segunda vez la maltrecha central nuclear, desde diciembre.
- Preocupación
- El principal problema para los cerca de 3,500 empleados que a diario trabajan en Fukushima es la acumulación de líquido en los sótanos de la planta debido a filtraciones.
El operador de la accidentada central de Fukushima vertió al mar 1,130 toneladas de agua con bajos índices de radiactividad ante el temor de que las fuertes lluvias provocadas por el paso del tifón Man-yi agravaran la acumulación de líquido en la planta.
Tokyo Electric Power (TEPCO) vertió el lunes al Océano Pacífico aproximadamente un total de 8.85 millones de becquereles de agua contaminada de lluvia acumulada alrededor de los tanques de almacenamiento de la planta, informó ayer la operadora.
Según TEPCO, el agua vertida, que cuenta con sustancias como el estroncio, alberga índices radiactivos inferiores al límite permitido, en concreto con un máximo de 24 becquereles por litro, por debajo de los 30 permitidos.
El tifón, que pasó el lunes por el archipiélago, generó lluvias torrenciales sin precedentes y vientos de más de 160 kilómetros por hora, según la agencia meteorológica nipona, provocando hasta el momento 3 muertos, cinco desaparecidos, 500,000 residentes evacuados y unos 140 heridos.
El agua vertida por TEPCO ante la llegada del tifón se encontraba acumulada entre las cisternas y unas barreras construidas precisamente para evitar la salida de posibles filtraciones al exterior. En total, TEPCO cuenta con cerca de 1,000 tanques de almacenamiento en la central.
Actualmente el principal problema para los cerca de 3,500 empleados que a diario trabajan en Fukushima es la acumulación de líquido en los sótanos de la planta debido a la filtración de los acuíferos bajo la planta.
Por su parte, el Gobierno anunció que mañana el primer ministro, Shinzo Abe, visitará la central para valorar los progresos en la planta y analizar las medidas para reducir los vertidos al mar.