Un roble (quercus bumelioides) de más de 40 metros de altura, y una circunferencia de 11 metros de su tronco, fue designado como el "árbol excepcional" del año en Costa Rica, por el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio).
El roble fue considerado como un árbol único debido a sus "impresionantes medidas y su valor para la conservación".