Científicos alemanes han concluido que el ganado no siempre contribuye a incrementar las emisiones del óxido nitroso, un gas de efecto invernadero, sino que en determinadas circunstancias los animales que pastan ayudan a reducirlas.
Un estudio señala que se logra una disminución global de ese gas, en lugar de un aumento, cuando el ganado pace en praderas semiáridas con temperaturas frescas.
Los niveles de óxido nitroso que desprende la atmósfera han aumentado desde la revolución industrial.
Una de las causas en la elevación de estas emisiones ha sido el aumento en el número de animales que pacen en praderas con temperaturas templadas.