Esa es la visión de la Secretaría Nacional de Coordinación y Seguimiento del Plan Alimentario (SENAPAN).
Es una dependencia adjunta a la Presidencia de la República, la cual está a cargo de Teresita de Arias.
La misión de SENAPAN es coordinar, evaluar, recomendar y supervisar todos los programas relacionados con seguridad alimentaria en el país, asegura.
Por ello, SENAPAN lleva a cabo la reestructuración de los programas de nutrición y provisión de alimentos, explicó Teresita de Arias.
Uno de los programas existentes, que tiene tres modalidades, lo desarrolla el Ministerio de Educación, con un presupuesto aproximado de 14 millones de balboas.
La primera modalidad es la entrega del vaso de leche y una galleta nutricional en áreas urbanas. La segunda opción es un vaso de ocho onzas de la crema nutricional, en áreas semirurales.
La tercera, un vaso de crema nutricional y una galleta en las zonas de extrema pobreza, sobre todo rurales e indígenas, complementado con un almuerzo con alimentos aportados por el Fondo de Inversión Social (FIS), como arroz, sal yodada, frijoles y aceite.
Los padres de familia deben colaborar suministrando los guisos, plátanos, pollo carne o huevos.
Arias reconoció que son áreas tan pobres que esa ayuda casi nunca se da.
La importancia de reestructurar los programas es para que algunos fondos de otras instituciones, que se utilizaban para supuestas actividades de huertos, complementen ese almuerzo y se garantice a las familias que sus niños reciban una alimentación básica nutritiva.
SENAPAN trabaja en un programa de alimentación complementaria con Salud, que consiste en la entrega de tres libras de crema nutricional en áreas de extrema pobreza a niños identificados con problemas de peso y talla y bajos niveles de hemoglobina.
Allí se atiende a niños desde 6 meses hasta en edad escolar, embarazadas con bajo peso, y pacientes con tuberculosis.
Además de estos programas con Educación y Salud, hay otros como comedores, becas comunitarias y colectivas del IFARHU, y apoyo de los municipios, precisó.
También el programa "Familias Unidas", preparado por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, MINJUMNFA y otras instituciones.
En los últimos 10 años se han gastado millones de balboas en temas de atención a la pobreza, pero los índices siguen igual, lo que quiere decir que algo hemos hecho mal, lo cual es no intentar una solución, aseguró Teresita de Arias.
Estos programas de nutrición deben servir para que las familias, en un tiempo perentorio, puedan autosostenerse mediante la actividad productiva.
Se espera que en este año escolar se pueda garantizar la nutrición de los niños y niñas del país, sobre todo de aquellos que viven en pobreza y pobreza extrema.