Con una corta presencia en la escena política nacional, el predicador evangélico y ex gobernador del Estado de Rio de Janeiro, Anthony Garotinho, 42 años, aspira a la presidencia de Brasil en las elecciones de hoy, por el Partido Socialista Brasileño (PSB).
Anthony William Garotinho Matheus de Oliveira (su nombre de pila), un ex líder estudiantil, ex disc-jockey y ex locutor deportivo, calificado por sus detractores como populista, disputó su primera elección en 1982 para un escaño en la Cámara municipal de Campos -su ciudad natal, en el Estado de Rio de Janeiro.
Casado desde 1986 con Rosinha quien ahora aspira a suceder a su marido en la Gobernación de Rio y padre de nueve hijos, cinco de ellos adoptados, se convirtitó a la iglesia Presbiteriana en 1995, tras un accidente de carretera.
Como predicador evangélico llegó con mayor facilidad, dada su experiencia como locutor y sus cualidades de orador, a un público masivo que lo ha proyectado hacia la escena política nacional con el apoyo de este sector conservador, aunque él rechaza esa percepción.
Garotinho (niño pequeño en portugués), salpica sus prédicas, a los “hombres y mujeres de Dios”, como los llama, con frases como: “haré lo que mi Maestro me mande”.
Hijo del abogado Helio Monezano de Oliveira, y de Samira, un ama de casa, Anthony dio sus primeras muestras de vocación política a los 15 años al ser elegido líder estudiantil del Liceo de Humanidades de Campos.
En 1980, funda en su ciudad natal una representación del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), cuyo líder histórico, Luiz Inacio Lula da Silva, es el gran favorito para la elección de hoy.
Después del PT, y tras una breve militancia en el Partido Comunista Brasileño (PCB), Garotinho se pasa a las toldas del Partido Democrático Laborista (PDT, por sus siglas en portugués), y ahora es el candidato presidencial del PSB.