Científicos costarricenses descartaron que los gases que emanan en el Pacífico sur del país desde el sismo de 6,3 grados ocurrido el pasado miércoles sean peligrosos para la salud de los vecinos de la zona o para las especies marinas.
El grupo de investigadores que se trasladó al Golfo Dulce, unos 340 kilómetros al sureste de San José, zona del epicentro del temblor, informó de que las burbujas detectadas por los vecinos contienen sulfuro de hidrógeno y metano, según publicó la prensa local.
Sin embargo, las condiciones de espacio abierto y el viento evitan que representen alguna amenaza, aseguró el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica. Varios temblores han sacudido Costa Rica.