Una gata del suroeste de Florida (EE.UU.) se ha convertido en la prueba viviente de por qué estos animales tienen fama de poseer siete vidas, tras sobrevivir milagrosamente al atropello de un coche, recibir varios disparos y hasta a un apedreamiento.
Laurel, como es conocida la gata, fue encontrada y dada casi por muerta en el arcén de una carretera del condado de Lee, pero el felino se recupera en estos momentos en un centro veterinario al que fue trasladado por una persona.
El animal presentaba una pata rota por varias partes, una infección en los huesos y heridas de perdigones en el cuerpo, además de numerosos parásitos, cuando fue encontrada la semana pasada y trasladada al Special Veterinary Servicies (SVS) del citado condado, donde se recupera de las heridas.