El secretario general de la OEA, César Gaviria, se reunió ayer con el presidente venezolano, Hugo Chávez y con la opositora Coordinadora Democrática (CD) en un nuevo intento de facilitar el diálogo en Venezuela, mientras militares rebeldes continúan su protesta.
El ex mandatario colombiano llegó al atardecer del domingo a Caracas en una misión mediadora para buscar una salida a la crisis política entre el presidente Hugo Chávez y la dura oposición que busca apartarlo del poder.
Pasado el mediodía, Gaviria llegó al presidencial Palacio de Miraflores, y, sin formular declaraciones, inició su primera reunión con el presidente Hugo Chávez, el vicepresidente José Vicente Rangel y los ministros de Educación, Aristóbulo Istúriz, y de Trabajo, María Cristina Iglesias. Aún no se ha informado oficialmente sobre cuánto tiempo durará su visita, la segunda al país en menos de un mes, ni tampoco su agenda de trabajo.
Por otro lado, la Armada venezolana rechazó ayer el acto de insurrección de 14 altos oficiales que el pasado martes declararon "territorio liberado" una plaza al este de Caracas, como forma de "rebeldía" contra Chávez.
El comandante general de la Armada, vicealmirante Fernando Miguel Camejo, leyó un comunicado en el que repudió los actos de los militares rebeldes, los conminó a "reflexionar" y subrayó que existe "normalidad" en las rutinas operativas y administrativas de ese componente de las Fuerzas Armadas.
Recomendó a los militares alzados "evaluar" su actitud y señaló que quienes entre ellos pertenezcan a la Armada serán sometidos a un Consejo de Investigación.
El secretario general de la OEA, César Gaviaria, inició ayer la misión de mediar un complicado proceso de diálogo entre el Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, y la alianza opositora Coordinadora Democrática.
Gaviara llegó a Caracas el domingo, y aún no se ha informado oficialmente sobre cuánto tiempo durará su visita, la segunda al país en menos de un mes, ni tampoco su agenda de trabajo.
El secretario general de la OEA actuará también en representación del Centro Carter (CC) y del Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD), la comisión internacional que media en el proceso de diálogo propuesto por Chávez el pasado 14 de abril, cuando retomó el poder tras su breve derrocamiento por un golpe de Estado.
Gaviria comenzará su misión la mañana de hoy, lunes, con una reunión en el palacio presidencial de Miraflores con Chávez; el vicepresidente del país, José Vicente Rangel, y el canciller Roy Chaderton, informó el representante en Caracas de la OEA, Patricio Carvacho.
Mañana, el representante internacional se reunirá con la Coordinadora Democrática, según han dicho portavoces de esa alianza opositora integrada por partidos políticos, asociaciones civiles y las cúpulas sindical y patronal del país.
Tras esos encuentros, se espera la instalación de la mesa de diálogo entre el Ejecutivo, que designó el pasado sábado a sus representantes, y la oposición, que supeditó su participación en las negociaciones a los resultados de su encuentro con Gaviria.
Chávez reafirmó ayer que llevará la "bandera del diálogo" a su reunión con Gaviria, e hizo un llamamiento a "rectificar" a los sectores de la oposición que "se han negado al diálogo".
El secretario general de la OEA promoverá el logro de acuerdos en torno a los asuntos incluidos en la Declaración de Principios por la Paz y Democracia, un documento redactado por Gaviria tras su primera visita a Caracas, a principios de octubre.
La Declaración fue suscrita por el Ejecutivo y por la mayoría de los miembros de la Coordinadora, a excepción de los tradicionales partidos socialdemócrata Acción Democrática (AD), y democristiano Copei.
El documento comprometió a las partes a avanzar en la mejora del sistema electoral, en la aprobación de una ley de desarme de la población civil, y en las investigaciones de las muertes ocurridas en torno al golpe de Estado del pasado abril.
La misión de Gaviria tendrá además como telón de fondo la protesta de la plaza de Altamira, en el este de Caracas, un "territorio liberado" el martes pasado por 14 altos mandos que desconocieron el Gobierno "ilegítimo" de Chávez y llamaron a la "desobediencia y rebeldía" del pueblo y militares venezolanos.
El líder del grupo de rebeldes, general Enrique Medina Gómez, reiteró ayer su llamamiento a la población a mantenerse "en pie de lucha hasta que el tirano (Chávez) haya sido derrocado", y exhortó a Gaviria "a que contribuya a resolver la crisis venezolana por medio de la renuncia de Hugo Chávez Frías".
El llamamiento de los oficiales, algunos procesados e investigados por el golpe de Estado del pasado abril, ha sido respaldado por miles de simpatizantes que se mantienen desde el martes en vigilia en esa plaza y por un número impreciso de oficiales activos y retirados de la Fuerza Armada Nacional (FAN).
Las principales guarniciones militares del país han reiterado su "respeto por la Constitución y apoyo al Gobierno legítimamente constituido" de Chávez, y el país ha permanecido en calma tras el pronunciamiento del grupo de 14 oficiales.
Líderes de la mayoría de los sectores de Coordinadora también han ido a Altamira a apoyar a los oficiales, y a pedir la renuncia inmediata de Chávez o la celebración de una consulta popular no vinculante sobre su permanencia al frente del Ejecutivo.
Gaviria deberá enfrentarse además a una oposición que ha mostrado abiertamente su molestia ante el rechazo expresado por la OEA al llamado a la "desobediencia y rebeldía" civil y militar hecho por el grupo de altos oficiales venezolanos.