Un grupo de científicos ha secuenciado el genoma del demonio de Tasmania, un marsupial carnívoro que solo puede encontrarse en esa isla australiana y que está en vías de extinción por un letal cáncer facial de carácter infeccioso.
La investigación, publicada en la revista PNAS, puede ser clave para contribuir a los esfuerzos por salvar a la especie. Los científicos esperan que su estrategia pueda aplicarse a otras especies en peligro.
Un 25% de los mamíferos terrestres están amenazados, según el estudio.