Tras ser blanco de ataques demócratas de todo tipo durante esta semana, George W. Bush responderá recorriendo Estados Unidos en todas las direcciones hasta la convención de su Partido Republicano a fines de agosto.
El presidente saliente viajará el fin de semana a cuatro Estados clave para la elección de noviembre: Missouri (centro), Michigan y Ohio (norte) y Pensilvania (este).
En la anterior elección de 2000, ganó por escaso margen en Missouri y Ohio, pero su adversario demócrata en aquella ocasión, Al Gore, triunfó en Pensilvania y Michigan.
Bush estará luego de gira casi ininterrumpidamente, con breves escalas en la Casa Blanca. A menos de 100 días de la elección, está cabeza a cabeza en los sondeos con el candidato demócrata, John Kerry, y su nivel de popularidad está cerca del 50%.
Para dedicarse a la campaña, George W. Bush, de 58 años, suspenderá sus vacaciones estivales que normalmente pasa en su rancho de Crawford (Texas, sur). Normalmente pasa allí cuatro semanas en agosto, pero este año se limitará a algunos días.
Según los sondeos, los electores confían más en Bush que en su adversario para garantizar la defensa del país contra ataques terroristas como los del 11 de septiembre de 2001.
Sin embargo, el presidente republicano hizo todo lo que pudo para evitar ir a Vietnam y los demócratas quieren explotar ese tema, al igual que las dificultades que enfrenta en Irak.