La lucha contra el terrorismo, el fortalecimiento de la economía mundial y la situación de Oriente Medio serán la columna vertebral de la Cumbre del Grupo de los Ocho (G8) que se inicia hoy, en Kananaskis (Alberta).
Estos tres temas, todos ellos muy del interés de EU, consumirán gran parte de las 30 horas de reunión de los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia (el G8) en detrimento de la ayuda al desarrollo para Africa, el asunto que Canadá quisiera convertir en la estrella de la cumbre.
Aún así, los problemas de Africa, al menos sobre el papel, justifican la presencia en la estación de montaña de Kananaskis de los presidentes de Argelia (Abdelaziz Buteflika), Nigeria (Olusegun Obasanjo), Senegal (Abdoulaye Wade) y Suráfrica (Thabo Mbeki), que participarán en las discusiones sobre la ayuda al continente.
También asistirán a la Cumbre del G8 el jefe del Gobierno español, José María Aznar y Kofi Annan, secretario general de la ONU. En Kananaskis se revisará el progreso en los últimos meses, las formas de mantener la presión sobre los grupos terroristas y las medidas para impedir que adquieran armas de destrucción masiva.