El portavoz del Gobierno del presidente Evo Morales, Alex Contreras, acusó ayer a una parte de la oposición de impulsar "nuevamente" acciones "para que se repita lo ocurrido en 2007", en alusión a los episodios violentos sucedidos en Sucre en noviembre.
"Es un sector muy minoritario, conservador y defensor del modelo neoliberal" que sabe que "la única forma de llevar adelante sus intenciones es a través de la violencia, del enfrentamiento y del racismo", agregó Contreras.
Con estas palabras, Contreras se refirió al fuerte enfrentamiento social que se produjo en Sucre en noviembre de 2007, donde murieron tres personas y unas 300 resultaron heridas, cuando el oficialismo y sus aliados aprobaron en primera instancia su proyecto de Constitución.
No obstante, el portavoz gubernamental reconoció que en Bolivia también existe otro tipo de oposición, "una que se adecúa a estos tiempos de cambio que vive el país" y "con la cual se puede dialogar".
El Gobierno de Evo Morales inició a principios de enero un proceso de diálogo con los nueve gobernadores del país, seis de ellos opositores, para tratar de llegar a acuerdos sobre la crisis política del país.
La nueva Constitución, los estatutos de autonomía impulsados en cuatro regiones opositoras y el recorte de las rentas petroleras de los departamentos son los principales temas de la agenda del llamado "diálogo nacional", que de momento, no ha dado frutos.