El gobierno se tomará un tiempo para designar al nuevo jefe de la Fuerza Aérea tras lograr en una prolongada negociación la salida del general Patricio Ríos, acusado de obstrucción a la justicia.
“No puedo dar una fecha exacta puesto que tengo que ponerme a trabajar en lo que es la revisión de los posibles candidatos y hay que mirar esto también con ojos al nuevo alto mando que hay que conformar"", informó la mañana de ayer la ministra de Defensa, Michelle Bachelet.
Ríos dejó en libertad de acción el domingo al presidente Ricardo Lagos, desde la semana anterior empeñado en que el jefe militar abandonara anticipadamente el cargo. Lagos, pese a que públicamente dijo que Ríos no tenía su confianza, no podía legalmente destituirlo.
Sin embargo, el general Ríos había quedado en difícil situación al resolver el viernes la justicia acoger a tramitación una querella de familiares de detenidos desaparecidos por obstrucción a la justicia.
Aunque la ministra negó que Ríos hubiera puesto condiciones, en sus conversaciones con las autoridades se hizo asesorar por el canciller de Augusto Pinochet y uno de sus defensores, el abogado Miguel Alex Schweitzer.
En su carta de dimisión, en la que evitó llamarla renuncia, Ríos reiteró su supuesta inocencia, pese a que el viernes un juez sometió a proceso al general Patricio Campos por obstrucción a la justicia.
Campos fue designado por Ríos para recolectar la información sobre los detenidos desaparecidos, pese a que su esposa está acusada de integrar un comando secreto que reprimió a izquierdistas y de su supuesta responsabilidad en la desaparición de dos mujeres.
El presidente le ha solicitado a Ríos que se mantenga en su puesto hasta que se nombre un nuevo sucesor y el cambio de mando será como corresponde, como es lo habitual en la Fuerza Aérea"", dijo Bachelet.
La ministra no precisó qué participación le cabrá a Ríos en la nominación del nuevo alto mando. Constitucionalmente, los jefes de las Fuerzas Armadas proponen los ascensos y cargos al Presidente, quien sólo aprueba o rechaza pero no puede disponer retiros.
El nuevo jefe de la Fuerza Aérea debe ser escogido por Lagos entre las primeras cinco antigüedades
Entre las condiciones que Ríos habría puesto para alejarse voluntariamente del mando habría estado hacerlo dignamente y que el oficialismo se desistiera de someterlo a juicio político. Bachelet dijo, no obstante, que el gobierno no puede ejercer presiones sobre el Congreso.
Diputados de la coalición de gobierno que anunciaron el juicio político reiteraron que mantendrán la acusación constitucional, que presentarán el jueves próximo.
La caída de Ríos fue bien recibida incluso en sectores derechistas. Una encuesta de opinión reveló que el 72% de los consultados consideraba conveniente la renuncia del cuestionado jefe militar.
“El general Ríos ha decidido lo mejor para el país, para la FACH"", dijo el alcalde capitalino y líder derechista, Joaquín Lavín.