Cuba retiró ayer una resolución que buscaba que el organismo de derechos humanos de la ONU investigara presuntos abusos contra los detenidos en la base naval de Guantánamo, al afirmar que Estados Unidos y sus aliados estaban preparando una moción en contra.
La Habana acusó de cobardía por no apoyar esta propuesta a algunos Estados latinoamericanos y europeos, que la semana pasada sí respaldaron una resolución en la que condenaron la situación de los derechos humanos en Cuba.
"Hemos expuesto su doble moral y su hipocresía", afirmó el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, en rueda de prensa en La Habana, y señaló que Cuba podría volver a presentar la resolución en otros foros de la ONU, incluída la Asamblea General.