Jan Peter Balkenende prestó juramento ayer como primer ministro de un nuevo gobierno de centroderecha en Holanda, con un plan que incrementa las restricciones a los inmigrantes y reduce los beneficios de los trabajadores, al punto que los sindicatos amenazaron con huelgas.
Los 14 ministros y 14 ministros menores de la coalición de tres partidos prestaron juramento ante la reina Beatriz en su palacio de Huis ten Bosch en La Haya. La ceremonia remató un rápido ascenso en la política nacional para Balkenende, un profesor de economía y de filosofía cristiana de 46 años, quien entró al Parlamento en 1998 y hace 10 meses pasó a ser líder de su partido, la Alianza Democrática Cristiana.
Impulsados para llegar al poder por una reacción en la población contra la inmigración, y por la opinión de que los índices de criminalidad están aumentando, los partidos derechistas echaron del gobierno a una alianza centroizquierdista.