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Gobierno de México pone en marcha operación de seguridad para elecciones

Más de 83 millones de mexicanos están convocados a las urnas el 7 de junio para renovar un total de 2,016 cargos públicos, incluidos 500 diputados federales y gobernadores de nueve estados.


El Gobierno mexicano puso en marcha un operativo nacional con "acciones específicas" para garantizar el desarrollo pacífico de las elecciones del próximo domingo y que se enfoca en la región sur-sureste del país, informó el secretario de Gobernación (Interior), Miguel ngel Osorio.

 

"El día de hoy, el Gobierno de la República ha puesto en marcha un operativo a nivel nacional con el objetivo de garantizar a los ciudadanos las condiciones que les permitan ejercer su voto de manera libre y pacífica en todo el país", indicó Osorio en un breve comunicado.

 
 

Precisó que el despliegue, en que participan elementos del Ejército Mexicano, de la Marina Armada de México y de la Policía Federal, se enfocará especialmente en la región sur-sureste, "y en particular en el estado de Oaxaca".

 

 
"Estas acciones se llevan a cabo en el marco de los esfuerzos que desde octubre del año pasado se realizan en coordinación con las autoridades electorales y los Gobiernos locales, con la finalidad de que todos los mexicanos puedan acudir a las urnas en condiciones de tranquilidad", acotó.

 

Más de 83 millones de mexicanos están convocados a las urnas el 7 de junio para renovar un total de 2,016 cargos públicos, incluidos 500 diputados federales y gobernadores de nueve estados.

 
 

Sin embargo, diversos grupos intentan boicotear las elecciones al considerar que no existen condiciones de seguridad y en ellos participan candidatos presuntamente involucrados con el crimen organizado, y han realizado protestas, a veces violentas, contra la realización de los comicios. 

 

 
Complicada campaña

México asiste el domingo a las elecciones intermedias para renovar parte del Congreso bicameral y varios gobiernos estatales, luego de una complicada campaña marcada por hechos de violencia contra algunos candidatos, un desencanto político y protestas encaminadas a boicotear los comicios. 

 

Y a escasas 48 horas de las elecciones, se mantiene la sombra de que ese mismo día haya protestas ante la insistencia de disidentes del sindicato magisterial de que no permitirán las elecciones si el gobierno federal no cancela definitivamente la aplicación de una reforma educativa con la que busca mejorar la enseñanza en el país. 

 

De hecho, las autoridades electorales lanzaron llamados a que se permita la realización sin contratiempos de la jornada electoral en la que se renovarán los 500 asientos de la Cámara de Diputados, los gobiernos en nueve de 31 estados, además de cientos de alcaldes y legisladores locales. 

 

El presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova, dijo que "a quienes han planteado la posibilidad de que no se realicen las elecciones'' deben considerar que los comicios son un mecanismo para ``resolver los conflictos que existen en la misma sociedad''. 

 

Más de 83 millones de electores están convocados a las urnas, aunque como tradicionalmente ocurre en las elecciones intermedias se espera una importante abstención, por encima del 40%. 

 

Prácticamente todas las encuestas han señalado que el partido en el poder mantendría la mayoría de asientos en la Cámara de Diputados yáobtendría varios triunfos estatales, a pesar del descontento que algunos han manifestado tanto con la política como con las autoridades. 

 

Las elecciones "se dan en un contexto de cierto dramatismo'', dijo Jesús Silva-Herzog Márquez, analista político y profesor de la Escuela de Gobierno del privado Tecnológico de Monterrey. 

 

"Tenemos el caso de contendientes, candidatos que han padecido la violencia del crimen organizado y de muertes en algunos casos; y por otro lado un movimiento social muy radicalizado que por primera vez en mucho tiempo está llamando con cierto éxito a boicotear el proceso electoral'', comentó. 

 

En la campaña fueron asesinados o atacados más de una docena de políticos y operadores locales, incluidos al menos tres candidatos y una precandidata. Ninguno de los casos ha sido aclarado, pero algunos han sido ligados a posibles hechos del crimen organizado. 

 

En paralelo, las manifestaciones de profesores disidentes adscritos a la llamada Coordinador Nacional de Trabajadores de la Educación han derivado en algunos casos en ataques a oficinas partidistas y electorales en lugares como los estados sureños de Guerrero y Oaxaca. 

 

Para Silva-Herzog Márquez, este proceso electoral apunta a ser "el peor'' en términos de violencia y llamados contra las votaciones 

 

"Creo que es el peor en muchos sentidos: por la violencia que ha aparecido en la campaña, por la llamada a boicotear las elecciones por parte de la coordinadora de educación'', dijo. 

 

Para algunos, sin embargo, los atentados contra candidatos son más un reflejo de la violencia que desde hace años padecen algunas zonas del país que a un intento de afectar los comicios. 

 

"El problema no son las elecciones, el problema es que México es un país que tiene problemas de violencia regional'', consideró Luis Carlos Ugalde, ex presidente del instituto electoral y actual analista político. 

 

El presidente Enrique Peña Nieto asumió el poder en diciembre de 2012 con la promesa de reducir la violencia y recuperar la paz tras seis años de una ola constante de violencia del narcotráfico, sin embargo, la situación no ha mejorado en varias zonas del país. 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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