El gobierno argentino se mostró decepcionado ayer por la decisión de la justicia de suspender las elecciones primarias previstas para diciembre, donde se elegiría a los candidatos que buscarán la presidencia en los comicios generales de marzo.
“Podríamos decir que el gobierno está decepcionado frente a esta situación”, dijo periodistas el jefe del Gabinete de Ministros, Alfredo Atanasof.
Según el fallo de la jueza electoral, María Servini, la convocatoria a las primarias dispuesta por un decreto del presidente Eduardo Duhalde en julio, viola un artículo de la Constitución que da autonomía a los partidos políticos para elegir sus candidatos en la fecha que decidan.
La sentencia deja nuevamente en la incertidumbre el convulsionado escenario político argentino, que se vio alterado en diciembre cuando una serie de revueltas populares forzaron la renuncia del ex presidente Fernando De la Rúa.