Unos 2,000 colombianos secuestrados -en su mayoría por las guerrillas izquierdistas de las FARC y el ELN- están desaparecidos desde hace varios años, pese a que sus familias pagaron rescates a los captores, denunció ayer el vicepresidente Francisco Santos.
"Hay más de 2,000 colombianos que tienen un familiar secuestrado, en su gran mayoría por las FARC o por el ELN, que hace cuatro, cinco ó seis años pagaron y no se los devolvieron, los desaparecieron. ¿Y ellos qué?", se preguntó el vicepresidente en declaraciones a la prensa.
Al revelar esta situación, Santos señaló que el tema debe ser tenido en cuenta en un eventual acuerdo de intercambio de rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por miembros de ese grupo presos.
"Lo que sí es cierto es que frente al intercambio humanitario lo que tenemos que plantear es: ¿y el resto de víctimas qué?", agregó el funcionario, que antes de asumir como vicepresidente de Colombia, en agosto de 2002, dirigía la fundación País Libre, que asesora a las víctimas del secuestro.
Las FARC, principal guerrilla del país con unos 17,000 combatientes, mantienen secuestrados a una veintena de políticos -entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt- a unos 40 militares y a tres estadounidenses.
El grupo rebelde pretende canjear a esos rehenes por unos 300 de sus militantes presos. Sin embargo, el gobierno de Alvaro Uribe condiciona el intercambio a la liberación de todos los secuestrados en poder de las FARC, se opone a la desmilitarización de un territorio para las conversaciones, propone que las Naciones Unidas lideren la negociación y exige que los insurgentes excarcelados se comprometan a no seguir delinquiendo.