La canciller de Colombia, Carolina Barco, expresó que su Gobierno tiene "toda la disposición" de estudiar la propuesta de conseguir asilo político en Venezuela a varios de los diputados regionales secuestrados por la guerrilla de las FARC.
La ministra de Relaciones Exteriores se refirió a una iniciativa planteada por tres de los 12 diputados de la asamblea del departamental del Valle del Cauca (suroeste).
Los diputados fueron secuestrados el 11 de abril del 2002 por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que simularon una operación para prevenir un supuesto atentado terrorista. Los 12 políticos fueron llevados en un autobús hacia una carretera de las montañas de Cali, capital del Valle del Cauca, desde la que los insurgentes los trasladaron a la parte alta de la cordillera.
"El Gobierno tiene la mayor disposición de avanzar en la propuesta", dijo la ministra en rueda de prensa, aunque señaló que "hay que conocerla más".
La hija mayor, Lucía Pinochet, no ingresó a la Escuela de Gendarmería y aún no ha sido localizada, por lo que el juez Cerda dictó orden de arraigo y captura en su contra.
Fuentes allegadas a la familia han señalado que la hija mayor de Pinochet vive en la ciudad de Vicuña, a 400 kilómetros al norte de Santiago, desde donde puede que esté de viaje a Santiago.
El refuerzo de las posiciones rusas en Asia central se debe en cierta medida a la relativa decepción de los gobiernos de la región tras las enormes expectativas de recompensas estadounidenses por la colaboración en la operación contra Bin Laden y sus asociados.
Esta situación le permitiría a Moscú elevar el tono en sus relaciones con sus dos vecinos contestatarios, Georgia y Ucrania, a quienes desea meter en cintura y los que cuentan con mayor apoyo de Occidente.
En este contexto, la decisión sin precedentes de la televisión estatal rusa de airear con gran escándalo el caso de los cuatro diplomáticos británicos acusados de espionaje y de financiar a ONG rusas viene a marcar un nuevo punto de desencuentro entre los muchos que se han producido desde la llegada de Putin al poder.
El conflicto ya es viejo y existen agravios por los cuales Moscú no considera que Londres haya dado una respuesta satisfactoria.
Entre ellos está la negativa a extraditar al dirigente separatista checheno Ajmad Zakayev, o al millonario Boris Berezovski.
Occidente debe esperar a medio plazo una política más asertiva de Rusia en todas sus esferas de interés, al menos hasta que bajen los precios de los combustibles.