El Gobierno español alertó ayer sobre un nuevo ataque de ETA como respuesta a la detención del líder del grupo separatista vasco en Francia.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, admitió que "ETA está trabajando para hacer alguna fechoría"'.
"Uno tiene siempre la sensación de que cuanto más acosados estén, más peligrosos se pueden volver", dijo el ministro durante un acto en el municipio andaluz de Granada. "Nuestra obligación es decir a los ciudadanos españoles que tenemos que mantener la guardia alta porque desgraciadamente lo intentarán de nuevo".
El Ministro hizo estas consideraciones un día después de la detención de Aitzol Iriondo junto a otros dos supuestos miembros de ETA en los Pirineos franceses. En la misma operación, otros tres activistas etarras fueron arrestados en la localidad española de Irún, en la frontera del país Vasco con Francia.
Las fuerzas de seguridad creen que Iriondo, de 30 años, ascendió al número uno de la organización vasca después de la detención de Garikoitz Aspiazu, alias "Txeroki", hace tres semanas.
Rubalcaba informó que las otras dos personas detenidas fueron Eneko Zarrabeitia Salterain, de 27 años, y Aitor Arteche Rodríguez, de 33.
Aseguró que en los registros practicados, la Policía se incautó de tres armas, documentos de identidad falsos y material para el robo de vehículos, además de diversos ordenadores.
Los arrestos se produjeron cuando mantenían una reunión. A este encuentro también tenían previsto acudir otros tres colaboradores de ETA, que al ver el dispositivo policial consiguieron huir del lugar.
Sin embargo, los agentes lograron seguir el vehículo en el que viajaban y darles el alto nada más atravesar la frontera franco-española.