El partido de gobierno en Pakistán reconoció su derrota luego de que los partidos de oposición le propinaron una fuerte derrota a los aliados del presidente Pervez Musharraf en las elecciones parlamentarias, lo cual podría poner en riesgo la permanencia en el poder del principal aliado de Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo.
Chaudhry Shujaat Hussain, jefe de la Liga-Q Musulmana de Pakistán, dijo que "aceptamos los resultados con un corazón abierto" y "nos sentaremos en los escaños para la oposición" en el nuevo parlamento.
Con el apoyo de partidos menores y candidatos independientes, la oposición podría obtener la mayoría parlamentaria de dos tercios necesaria para someter al presidente a un juicio político.
El partido de la ex primera ministra Benazir Bhutto estaba a la cabeza tras las elecciones, con el del ex primer ministro Nawaz Sharif.
La televisora privada Geo dijo que los dos partidos habían ganado hasta ahora 149 escaños, más de la mitad de los 272 que conforman la Asamblea Nacional.