El Gobierno venezolano sugirió dar una tregua al actual enfrentamiento político, propuesta rechazada de inmediato por la oposición, que promueve una huelga general, que ayer cumplió 22 días, para forzar la renuncia del presidente Hugo Chávez.
El vicepresidente ejecutivo, José Vicente Rangel, afirmó que “una tregua es saludable para todos”, refiriéndose a la posibilidad de concretar para las festividades navideñas un descanso a la conflictividad política y a la mesa de negociación que auspicia el secretario general de la OEA, César Gaviria.
Por otro lado, efectivos de la militarizada Guardia Nacional (GN) dispersaron ayer con bombas lacrimógenas una protesta opositora en Maracaibo, capital de Zulia, el principal estado petrolero de Venezuela, durante la jornada vigésimosegunda jornada del paro general contra Chávez.
Varios centenares opositores intentaban atravesar el puente sobre el lago de Maracaibo para pedir la renuncia del mandatario, cuando la GN los repelió con los gases.
Por su parte, unos 20 efectivos de policía pidieron ayer a las autoridades poner fin a la toma de la Plaza Altamira.
Los actos religiosos, entre ellos la procesión entre Jerusalén y Belén que encabezará el Patriarca Latino de Tierra Santa, Michel Sabah, así como la Misa del Gallo, se celebrarán como estaba programado.