El Gobierno de Sudán y el grupo rebelde Movimiento de Justicia e Igualdad (MJI) firmaron en Doha un acuerdo que allana el camino hacia una paz definitiva en la región sudanesa de Darfur, sumida en una guerra desde enero de 2003.
El documento, bautizado como un "acuerdo de buena voluntad y para generar confianza", fue suscrito en el palacio real de Doha tras ocho días de difíciles negociaciones entre el presidente del MJI, Jalil Ibrahim, y el vicepresidente sudanés, Nafea Alí Nafea.