
Cronología
- Inicio
- El 29 de mayo centenares de manifestantes acampaban entre los árboles del parque Gezi, de Estambul, para impedir que las excavadoras arrasen este espacio verde y comience la construcción de un centro comercial.
- Enfrentamientos
- El 31 de mayo la intervención de la policía para desalojar del parque y la céntrica plaza Taksim a los miles de manifestantes concentrados, entre ellos diputados de la oposición, desencadena violentos enfrentamientos en los que resultan heridas decenas de personas.
- Piden dimisión
- El 1 de junio las protestas se extienden por diversos barrios de Estambul y se convierten en un desafío al Gobierno con eslóganes que solicitan su dimisión.
- Más conflictos
- El 2 de junio, tras una jornada de calma, se reanudaron los enfrentamientos.
El Ejecutivo turco ha tratado de aplacar la ira popular de los últimos días al ofrecer una disculpa por los excesos policiales cometidos al inicio de las protestas antigubernamentales, que duran ya cinco días y que han dejado dos muertos y más de dos mil heridos.
"Pido disculpas a aquellos (manifestantes) con sensibilidad medioambiental por la violencia policial usada al comienzo. Pero no tenemos disculpas para los violentos de las calles", declaró el vice primer ministro, Blent Arin, en una rueda de prensa en Ankara.
El mandatario se refirió al desalojo violento en la madrugada del viernes de quienes protestaban contra una remodelación urbanística que prevé plantar un centro comercial en uno de los escasos parques de Estambul, la chispa que desencadenó las mayores protestas en Turquía en una década.
Represión
"La exagerada violencia de la policía al comienzo de los incidentes en el parque provocó una reacción", declaró Arinc, aunque matizó que nada justifica agredir a las fuerzas de seguridad.
Sus palabras contrastan con las del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, que calificó a los manifestantes de "extremistas" e incluso insinuó que servicios secretos extranjeros podían estar detrás de las protestas.
Aún así, Arinc coincidió con el jefe de Gobierno en criticar a la prensa extranjera por dar una imagen distorsionada de lo que sucede en el país y a las redes sociales por ayudar a organizar las protestas.
"Los países extranjeros hacen eso para debilitar el poder de Turquía y su éxito económico", opinó el vice primer ministro.
Las disculpas del Gobierno no parecen que vayan a apaciguar a los miles de manifestantes que siguen en el parque Gezi, en un ambiente festivo con proclamas y cánticos, y que demandan la dimisión de Erdogan.
"Gobierno dimisión" y "Codo con codo contra el fascismo", son dos de los lemas que más se repiten allí, donde los jóvenes han levantado incluso un dispensario atendido por estudiantes de medicina.
"En la mayoría de las ciudades, allí donde la policía no ha intervenido, las manifestaciones fueron pacíficas. Esto demuestra que las protestas serán pacíficas si la policía se mantiene alejada", declaró Özlem Dalkiran, una activista que ha seguido las protestas del parque Gezi desde el principio.
En las calles aledañas a la plaza de Taksim y en el barrio de Besiktas continúan en pie decenas de barricadas levantadas para impedir la llegada de vehículos cisterna con cañones de agua a presión.
Víctimas fatales
Las protestas hasta ahora han dejado dos muertos, el último cerca de la medianoche del lunes en la provincia suroccidental de Hatay, causada probablemente por un impacto de un bote de humo en la cabeza.
Además, hay unos 2,700 heridos, cinco de ellos en estado crítico, según datos hospitalarios.
La mayor parte de los heridos, alrededor de 1,480, son de Estambul, mientras que en Ankara se registraron unos 787 y en Esmirna otros 420.