El gobierno vasco apeló ayer la medida del gobierno nacional de proscribir un partido político supuestamente vinculado al grupo terrorista vasco ETA. La coalición gobernante pidió a la asamblea regional en la capital vasca de Vitoria apelar ante el Tribunal Constitucional contra la Ley de Partidos Políticos, que fue promulgada en junio y permite la proscripción de los movimientos políticos que apoyan el terrorismo.
El gabinete del presidente, José María Aznar, promovió la adopción de la ley y ahora la utilizó para proscribir a Batasuna, un partido vasco acusado de funcionar como brazo político de la ETA.
Una demanda del gobierno destinada a proscribir el partido, ahora ante la Corte Suprema, ha suscitado enérgica oposición en la región vasca. Aunque las encuestas de opinión han demostrado que un 80% de los 40 millones de habitantes apoya la proscripción de Batasuna, se opone más de la mitad de los consultados en la región vasca, con 2.1 millones de habitantes.
En otra medida la semana pasada, un juez suspendió a Batasuna por tres años, provocando violentos choques entre partidarios del partido y la Policía que cerró docenas de oficinas de Batasuna en las provincias vascas.
El Partido Nacionalista Vasco y su socio menor de coalición, Eusko Alkartasuna, pidieron a la asamblea constitucional, de 75 miembros, apelar la ley por considerar que viola las garantías constitucionales a la libertad de expresión y reunión y la presunción de inocencia.