El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), en el poder, y la principal fuerza opositora, el Partido Popular (PP), marcaron ayer sus diferencias sobre la política de la UE respecto a Cuba, con llamadas del primero al diálogo y del segundo a reforzar el apoyo a la disidencia en el país caribeño.
La actual política europea hacia la isla, instaurada a iniciativa del ex presidente del Gobierno español José María Aznar, vincula esa relación con las autoridades cubanas a que haya gestos en favor de apertura democrática.
El actual Gobierno de España apuesta por un mayor diálogo de Bruselas con La Habana y subraya la conveniencia de convertir la posición común europea en un acuerdo bilateral que comprometa a Cuba con el respeto de los derechos humanos y la liberación de presos políticos.