El diálogo iniciado entre el gobierno y la coalición opositora generó posiciones encontradas y escepticismo entre los venezolanos, agobiados por una crisis social y política que lleva dos meses y que ha dejado al menos 41 muertos.
En cifras
650- heridos y unos 2,285 detenidos es el saldo de las protestas callejeras contra el presidente Nicolás Maduro.
- alcanzó la inflación en Venezuela.
El debate de casi seis horas terminó sin acuerdos concretos, y se alimentaron las dudas de que el proceso de diálogo impulsado por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) pueda ayudar a solucionar la crisis del país.
El movimiento estudiantil, principal promotor de las protestas callejeras, aseguró que independientemente de los diálogos, los universitarios continuarán las manifestaciones.
Luisa Torres, un ama de casa de 79 años, manifestó su desazón sobre el proceso de diálogo iniciado la víspera por el gobierno del presidente Nicolás Maduro y la llamada Mesa de la Unidad Democrática. “No tengo esperanzas. Es que tanto se habla, y seguimos en lo mismo”, dijo mientras esperaba a un familiar en la entrada de un edificio del centro de la ciudad.
En cambio, Miguel Antonio Gutiérrez, un vendedor callejero de 53 años, se mostró optimista y dijo que fue un “buen comienzo” porque las partes ratificaron que “están en contra de la violencia”.
A la primera sesión asistieron como testigos de buena fe los cancilleres María Ángela Holguín, de Colombia; Ricardo Patiño, de Ecuador, y Luiz Figueiredo, de Brasil, y el nuncio apostólico en Venezuela, monseñor Aldo Giordano.