Los presidentes de los países de África occidental azotados por el brote de ébola pidieron ayuda al Banco Mundial, al tiempo que las fuerzas armadas estadounidenses incrementaban sus tareas de ayuda en Liberia, el país más afectado.
Nuestra gente está muriendo, manifestó el presidente de Sierra Leona, Ernest Bai Koroma, en una videoconferencia durante una reunión del Banco Mundial sobre la respuesta al ébola.
Koroma dijo además que la epidemia era una tragedia imprevista en los tiempos modernos, y agregó que el mundo no está respondiendo con suficiente premura mientras niños quedan huérfanos y médicos y enfermeras continúan muriendo.