El presidente paraguayo, Luis González Macchi dejó abierta la posibilidad de abandonar el Gobierno si se lo pide su Partido Colorado, para descomprimir el creciente descontento social contra el régimen, con crecientes manifestaciones públicas que exigen su renuncia.
El cuestionado gobernante de Paraguay afirmó en principio que su renuncia está descartada "a no ser que sea una decisión de mi partido". En conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno con motivo de una nueva protesta, proveniente del sector agrícola, Macchi dijo desconocer una versión según la cual su propio partido podría postular al miembro de la Corte Suprema de Justicia, Raúl Sapena para sucederlo, si renuncia en noviembre.
Luis Castiglioni, precandidato a vicepresidente de Paraguay por el Partido Colorado, dijo públicamente que el nucleamiento oficialista está de acuerdo en sustituir al Presidente por una personalidad conocida y respetada del país que no está involucrada en política ni en gremio alguno económico o social. No divulgó el nombre de su candidato.
Los colorados exigen previamente la renuncia del vicepresidente paraguayo, Julio César Franco, perteneciente al opositor Partido Liberal. Franco apoya las manifestaciones de protesta contra González Macchi al que tilda de "corrupto, inepto e ineficaz".