Tras años de larga espera, el ministro británico de Economía, Gordon Brown, fue proclamado nuevo líder del Partido Laborista en sustitución de Tony Blair y puso rumbo a una nueva era política en el Reino Unido.
En un congreso extraordinario celebrado en Manchester, feudo laborista en el norte de Inglaterra, Brown recibió el testigo del liderazgo del propio Blair, quien, tras acaparar durante años el protagonismo, se limitó a hacer de "telonero" del nuevo "hombre fuerte".
Recibido por los delegados con una cerrada ovación, Blair subió al estrado del Bridgewater Hall, auditorio que acogió el congreso, y presentó a quien ha sido su "amigo durante 20 años". Sé que dará lo mejor por el país.