Gran Bretaña dijo ayer que había alcanzado un acuerdo para compartir la soberanía de Gibraltar con España, pero el intento por solucionar una disputa de tres siglos fue de inmediato rechazado por el líder de esa colonia.
"Es más factible que el infierno se congele antes de que el pueblo de Gibraltar vote en favor de una soberanía conjunta con España", dijo el ministro primero de Gibraltar, Peter Caruana.
El canciller británico, Jack Straw, anunció la iniciativa en el Parlamento como una posibilidad de poner fin a la vieja disputa con Madrid en torno a la colonia, situada en la costa sur de España.
Tras 12 meses de conversaciones, las partes se habían puesto de acuerdo sobre algunos principios generales, dijo. "Estos incluyen que Gran Bretaña y España deben compartir la soberanía sobre Gibraltar".
En Madrid, un portavoz de la cancillería declaró: "Consideramos que son noticias positivas". Un portavoz del opositor partido Conservador británico, Michael Ancram, rechazó el anuncio, y lo calificó como "una vergüenza".