El número de ratas en Tokio está creciendo, pero lo que más preocupa a los funcionarios de la ciudad es que los roedores de cola larga parecen preferir los hogares ocupados por personas mayores.
El problema ha provocado que la ciudad inicie una investigación para ver cómo pueden afectar los roedores a los ancianos.
"Las ratas se incrementan, particularmente en los hogares de las personas mayores que viven solas", informó ayer un funcionario metropolitano.
"Tenemos que hacer algo con respecto a esto porque la mayoría de las personas mayores no pueden manejarlo por sí solos", agregó el funcionario.
Funcionarios de Tokio manifestaron que habían recibido 17,388 quejas -muchas de personas mayores- de la presencia de ratas en los 12 meses hasta marzo de 2004. Hace cinco años se reportaron unas 10,000 quejas.
De acuerdo con los funcionarios las ratas intentaban formar sus nidos en los hogares de las personas mayores porque usualmente dejan restos de comida allí.