Para combatir la sequía, granjeros de Texas utilizan semillas resistentes a la sequía, tecnologías de evapotranspiración y un sistema de sondas de agua que utilizan computación en la nube de internet para predecir cuándo regar y cuándo cerrar el grifo.
Las sondas, alimentadas por energía solar, están enterradas un metro y medio, distribuidas por los campos. Hay sensores que emiten señales cada tres minutos, con registros de humedad y salinidad en cada profundidad y el estado de las raíces de las plantas.
Sobre las sondas hay pequeñas antenas de celular que transmiten la información. Los resultados son almacenados y se pueden acceder vía internet.