La denominada "gripe del pollo" ya afecta nueve países de Asia, aunque sólo se ha comprobado la transmisión al hombre en Vietnam y Tailandia, donde el virus H5N1 había matado a siete personas hasta ayer.
Japón, Corea del Sur, Camboya, Indonesia, Laos, Pakistán, Tailandia, Taiwan y Vietnam son los Estados donde la enfermedad ha sido detectada entre sus respectivas cabañas avícolas.
Miles de pollos y patos, principalmente, se sacrifican a diario y después se queman los cadáveres para tratar de controlar la epizootia.
La cifra de aves sacrificadas supera ya los 20 millones y en algunos países tiene un efecto inmediato económico y social, como Tailandia, cuarto productor mundial de pollos congelados.
Precisamente Tailandia, cuyo Gobierno atribuía hasta la semana pasada los fallecimientos en sus granjas avícolas a una epidemia de cólera, anunciaba ayer la primera víctima mortal de este virus H5N1: un niño de seis años.
El director del departamento de control de enfermedades del Ministerio de Salud de Tailandia, Charal Trinvuthipong, señaló que "hay 10 casos sospechosos, de los que sólo cinco continúan con vida, todos ellos niños".
De estas cinco víctimas mortales, los análisis de laboratorio ya han confirmado la "gripe del pollo" en uno, el citado niño de seis años, y en los otros están a la espera de los resultados.
El hecho de que haya tantas aves infectadas y de que los contagios humanos sean contados (19 en Vietnam y 10 en Tailandia) es un dato esperanzador para la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El doctor Severin von Xylander, de la representación de la OMS en Camboya, declaró a EFE por teléfono que la enfermedad, "aunque puede afectar a los humanos, no es muy común".
"Han muerto miles de animales por ella (la gripe aviar), pero sólo se han confirmado unos pocos casos de infección humana. Parece que el contagio requiere del contacto directo y continuado", añadió el especialista.