Israel mató ayer a cuatro palestinos en un ataque con misiles y un enfrentamiento en la Franja de Gaza, mientras los líderes militantes palestinos negaban haber acordado una tregua para salvar un plan de paz del Oriente Medio.
El nuevo derramamiento de sangre puso en entredicho la posibilidad de que HAMAS -principal grupo palestino responsable de una campaña de atentados suicidas contra israelíes-, declare pronto un alto al fuego temporal que permita implementar el plan de paz apoyado por Estados Unidos.
Líderes políticos de los grupos islámicos negaron informes de prensa de que habían decidido preliminarmente suspender los ataques, después de conversaciones con el primer ministro palestino, Mahmoud Abbas, y dijeron que la acción militar israelí frenaba el avance hacia una tregua.
“No conocemos esos informes. Todavía estamos en un proceso de consultas dentro del movimiento. Cada vez que nos acercamos a una decisión, (Israel) asesina más de nuestro pueblo”, dijo el dirigente de HAMAS, Abdel Aziz al-Rantissi, tras el ataque con misiles que hirió a un militante del grupo, y mató a dos civiles.
Mohammed al-Hindi, líder de otro grupo militante, Yihad Islámica, calificó como “puras mentiras” a los informes sobre la supuesta tregua.
El presidente estadounidense, George W. Bush, se mostró también poco animado por la posibilidad de una tregua y expresó en Washington que los grupos militantes deben ser desmantelados.